Para rellenos sanitarios, plantas de valorización, centros de acopio y co-procesamiento. Tu báscula se conecta directo a Blau: el peso llega solo y nadie lo puede teclear ni alterar. Identificamos la unidad, certificamos el peso con evidencia y cerramos el manifiesto en menos de dos minutos.
Báscula conectada directo a Blau · el peso no se puede manipular
Demo interactivo con datos ficticios. Da clic en cualquier botón para tomar el control.
El mismo flujo para cada unidad, sea un camión de volteo de un gestor privado o una compactadora municipal.
La caseta valida con un QR que el transportista esté autorizado y traiga manifiesto abierto hacia tu planta.
RFID y cámara de placas reconocen unidad, chofer y material. Nadie teclea nada.
La báscula se conecta directo: el peso llega solo, estable y con fotos. Nadie lo teclea.
El neto se compara con lo declarado y el destino firma la recepción del manifiesto.
Ticket con folio y QR, tarifa por tonelada aplicada y prefactura lista para timbrar.
Un agente ligero se instala en la computadora de la caseta y lee el indicador que ya tienes por puerto serial o red. Si se va el internet, sigue pesando y guarda todo; al volver la señal, sincroniza solo.
Antenas RFID y cámaras con lectura de placas registran a la entrada vehículo, chofer, material y peso. Cada pesaje guarda fotos con hora y ubicación, listas para una auditoría o una aclaración con tu cliente.
El peso certificado en tu sitio cierra el manifiesto que abrió el generador y firmó el transportista. El dato sube solo al recolector, al generador y, donde aplica, a la autoridad.
Tarifas por cliente y por material, ticket con folio y QR verificable, y prefacturas por periodo que salen del mismo pesaje. Tus reportes de recepción para la autoridad se arman solos.
Reglas que corren en cada pesaje y avisan al supervisor en el momento, con la evidencia a la mano.
Se detectan pesos idénticos o casi idénticos de la misma unidad en poco tiempo, y fotos que no corresponden.
La tara se pesa en la misma visita. Si se usa una registrada, Blau exige justificación y la marca en el reporte.
Autorización vencida, unidad fuera del padrón o manifiesto hacia otro destino: la pluma no se levanta.
Semáforo de tolerancia por material. Lo que se sale del rango queda en revisión antes de cobrarse.
El peso viene del indicador y sólo se toma estable. Cualquier ajuste queda firmado por quién y por qué.
Cada evento guarda usuario, hora y evidencia. Útil para auditorías, aclaraciones y la autoridad.
Control de acceso municipal y privado, toneladas por ruta y reportes de disposición para la autoridad.
Recepción por material, calidad y proveedor, con balance de lo que entra contra lo que sale como materia prima.
Compras y ventas por kilo, pago a recolectores y trazabilidad del material hasta el reciclador.
Hornos cementeros que reciben combustibles alternos: cada entrada con manifiesto, peso y certificado.
Lodos, líquidos y residuos de manejo especial con volumen, peso y destino documentados.
Estaciones de transferencia y puntos limpios que reportan al ayuntamiento lo que realmente llega.
No. Nos conectamos al indicador que ya tienes. Revisamos el modelo en la llamada inicial y, si hace falta, te recomendamos un convertidor sencillo.
El agente local sigue pesando, imprimiendo tickets y guardando fotos. Cuando regresa la conexión, sincroniza todo en orden y sin duplicados.
No. Puedes empezar con la báscula conectada y el QR del manifiesto, y sumar lectura de placas y RFID después. El flujo es el mismo.
No es obligatorio. Si el recolector usa Blau, su manifiesto se cierra solo; si no, el ticket y el manifiesto se capturan en caseta y se le envían por correo o WhatsApp.
Sí. Los reportes de recepción por periodo, material y generador salen de los mismos pesajes, y pueden alimentar plataformas estatales de trazabilidad.
Depende del número de básculas y de si se suman cámaras y RFID. Un sitio con una báscula suele quedar operando en pocos días, con capacitación incluida.
Te mostramos Blau con el flujo real de tu sitio: tus materiales, tus tarifas y tus clientes.